Sabores sublimes en un entorno mágico

Hay restaurantes que están impregnados de un halo de magia que se extiende en cada uno de sus rincones, en cada gesto de sus empleados y en cada plato de su carta. Así lo hizo posible la semilla que un 14 de febrero de hace 17 años sembró el empresario italiano Santiago Malavasi, cuando inauguró con toda la ilusión del mundo el que poco después se convertiría en el restaurante italiano de referencia del sur grancanario: Il Duomo di Milano. 

El espíritu, la esencia y el potente recuerdo de don Santiago, tristemente fallecido en Octubre de 2011, sigue vivo gracias a su legado personal y empresarial y a la encomiable labor de su esposa, Giovanna Rossi, y de su hija, Francesca, quienes, acompañadas por el resto del equipo y a pesar del dolor de tan gran pérdida, siguen homenajeando la labor del patriarca y luchando cada día por lograr que los clientes disfruten de la explosión de sabores que proponen en cada receta, relajados durante las deliciosas horas de comida, cena y sobremesa que se pasan en este acogedor espacio.

ROMÁNTICO COMEDOR. Si de verdad quieren extasiarse en la degustación de los más auténticos platos italianos anímense a acercarse por Il Duomo y acomódense en su romántico comedor, decorado en tonos azules y blancos, o en su alegre terraza con vistas a un jardín de exuberantes plantas y esculturas convertidas en fuentes. A los amantes de la pasta les recomendamos un clásico para chuparse los dedos: la maltagliata a la siciliana, una pasta con berenjena, envuelta en ese algo más que sólo proponen los profesionales de altura, salsa de tomate natural, albahaca y mozzarella.

RECETAS LEGENDARIAS. La carta ofrece maravillas como el solomillo con salsa de trufa y paté de foie; entrantes legendarios, como los calabacines en escabeche de vinagre balsámico, el carpaccio tricolore (de salmón, rape y espinacas) y los riquísimos espaguetti al cartoccio con marisco, servidos en cazuelita bajo una tapa de pasta. Para los que quieran saber cómo preparan el pescado y los mariscos nuestros amigos italianos les recomendamos los langostinos flambeados al güisqui o al Pernod, y el lenguado Meunière, que aunque se trate de una receta francesa, aquí le dan un toque realmente exquisito, al igual que ocurre con los jugosos risottos y con las típicas pizzas que, en Il Duomo, son tan ricas que se convierten en platos excepcionales.